miércoles, 19 de noviembre de 2025

Desnudo


Un día descubrí que no soy ni mi nombre, ni el aire que respiro, ni lo que vivo, ni lo que siento, ni lo que deseo. Sin embargo, soy. 
Descubrí que me estorba la ropa para ser yo y no me refiero a la tela y los botones, me refiero al vestuario social, el ser Hijo y las expectativas para ese papel; ser amigo, pareja, músico, maestro, esposo, padre con todas las suposiciones implicadas a esos roles. Pero sólo son eso, roles, tareas específicas, no la esencia de lo que soy.
Humano y todo, tengo consciencia de lo infinito, del más allá de la piel, el pensamiento y la emoción. Cuando contemplo, respiro, medito, la confianza en el presente aumenta y el entorno se siente más cercano en tanto que lo vivo más puesto que sé que no lo poseo ni me genera apego. 
Lo mismo sucede con el otro. Amo sin condiciones, amo en libertad, amo para construir, amo para crear, amo para crecer en la conciencia, amo para expandir el alma.
Un día dejaré esta ropa aquí para continuar el viaje más ligero, orbitando la eterna conciencia

miércoles, 5 de noviembre de 2025

De lunas llenas

Todos los micrófonos sirven para amplificar la voz y hacer llegar el mensaje del locutor. A veces, es un mensaje sencillo, directo, poderoso, inspirador en una gran voz, que se esparce en derredor como una explosión imbatible. A veces, la presentación es en una voz pequeña, amable y contundente que sincroniza latidos e inspira voluntades, con la fuerza intrínseca a la semilla que, al abrirse, deja salir la promesa de un futuro árbol en apenas unos milímetros de esperanza 

Si escribo es por eso, si leo es por eso, porque tengo la esperanza de que comunicar belleza nos acerque a pensar bonito, a sentir bonito, a vivir bonito.

Que el amor nos salve y la paz nos alimente la ilusión.

martes, 4 de noviembre de 2025

Solo

Nos vamos consumiendo, de esas maneras invisibles en las que se consume el aroma del alcohol que se deja sin tapar, el éter, el fierro dulce en un ambiente húmedo... los días y sus haceres nos van consumiendo, las tareas rutinarias, las preocupaciones cotidianas, los desaguisados inesperados: todo nos oxida, nos pone en estado de consunción, de eterna deformación, de erosión infinita, hasta que un día, cae la cáscara que nos cubre y revela un interior deteriorado por completo, y nos vamos yendo, paso a pasito, como una casa abadonda, un campo no labrado que el monte ocupa de nuevo como si nunca hubiera sido milpa.

Es de noche, estoy exiliado de las caricias de una dama, siento el frío como si nunca fuera a acabar. Viene el invierno. La luna llena no basta para iluminar toda la oscuridad que me invade.

Bajo el eterno cielo azul, me consumo, igual amando que haciendo silencio.

Lo mismo


Aunque parecemos cosas separadas, somos un solo universo. Es igual el que ríe al que llora, el que ama al que odia, el que hace la guerra al que hace el amor: es el mismo impulso el que nos mueve, el misterio de la vida.

Tú lees, yo escribo, escribo profusamente, todos los días, a todas horas, en el cuaderno, en el móvil, en servilletas que robo al final de las comidas en El Papalote. 

Escribo con sed de capturar un instante preciso, una sensación indefinible, como la de caer en cuenta, de repente, que estás cansado de los maceteros porque has estado apretando los dientes toda la noche. Sería mas fácil notarlo con un poco de menos prisa por hacerlo todo, llegar más lejos, más alto, más veloz, más fuerte.

Esta prisa por llegar a un punto nos roba las oportunidades de ver el camino, los árboles en derredor, aquel lago, el color del cielo, que lo mismo puede ser azul que morado, rosa, naranja. Ciertamente este andar no tiene pausas y avanzamos por el espacio a la misma velocidad. 

Imagen de Evan M. Cohen

lunes, 3 de noviembre de 2025

Ese dia


El primer beso fue el último en el que contenía tanto deseo, tanta curiosidad, tanto miedo (a pesar de mi exterior fiero, sí, corazón, tenía miedo de besarte. Miedo por no saber si, desde ese beso, anhelaría más de ellos o sería tan no sé cómo, que no quisiera intentar uno nuevamente)

He perdido la cuenta de los besos que hemos compartido, los viajes de mi casa a la tuya, a la estación del transporte, las lluvias que nos han cogido desprevenidos a medio camino a casa, al teatro, al cine, esos lugares donde soñamos despiertos y no importa que la señora católica tres filas atrás refunfuñe por algún beso ocasional que te robo a media película o que te recargues en mi hombro, descarada.

Igual no estás, eres sólo un recuerdo único de ayeres, perdidos, la mayoría de ellos, y otros depositados en algún mineral que se aloja en el cuerpo... ¿será ese el calcio que se aglomera en mi aorta?

Cuando la vida nos dio la oportunidad de amarnos éramos unos adolescentes de cuarenta años, llenos de ilusiones, kilos extra, heridas emocionales y una completa falta de inteligencia emocional: una bomba de triglicéridos flotantes y conductas autodestructivas que acabarían con todo.

A pesar de todo ello, mi mano sigue buscando tu silueta escultural junto a mí en la cama, en el trance masculino de los enhiestos rijos amorosos que aún me atormentan por las madrugadas, ciertamente la insuficiencia cardíaca y la hipertensión no han hecho mella en esa sensible textura de mi realidad humana.

La puerta del cielo se ha cerrado para mí. La espada que guarda la puerta del reino sigue moviéndose, flamígera, y me mantiene lejos, desterrado hijo de Eva, en el purgante espacio de los amores profanos. Ese día un día llegará, se sabe, pero creo que ya pasó, hace varios días, como todos los sucesos, el día menos pensado.

domingo, 2 de noviembre de 2025

El universo real


Cada vez que estamos juntos sé que el universo gira para el lado correcto. Yo te deseo, tú sientes paz en tu alma, suficiente para darme tu tiempo, tu carne, la vulnerable delicadeza de tu piel. Yo confío en ti, tú me desatas del por favor y gracias tan entrenado por los que visten pantalones largos y corbatas azul marino, con un libro sagrado bajo la axila izquierda, la más cercana al corazón, y me ke dejas ser salvaje o tierno, declarar mi coraje o mi miedo en cada roce de mis dedos en ti, en casa choque de mis labios en las amplias llanuras y las húmedas honduras de tu piel.
Y después de tanta acrobacia oral, manual, sensual e imaginaria -de pensamiento, palabra, obra y omisión- el cuerpo se adormila pero el corazón se goza, se inflama de amores y te encuentra más perfecta que antes, digna de compañía, perdón, compasión y misericordia, el mundo gira en el sentido correcto.
Este domingo de noviembre, en el que todas las tristezas se conjuntan en una sola lágrima, sé que no estamos en el universo real.

lunes, 8 de septiembre de 2025

Libres


Quiero mi casa junto al mar, junto al río, en la montaña, en la ciudad. Quiero tener la posibilidad de viajar de este lado del mundo al otro, recorrer los caminos que hoy nos separan y sentarme contigo, frente a ti o junto, y beber café, vino, vida. Platicarnos deo viaje, qué has descubierto de este fenomenal chispazo de estar conscientes bajo el eterno cielo azul, qué ha sido para ti el crecer, aprender, amar, dar vida, criar hijos, aprender a amar a tus hermanos y amigos, aprender a entender que todo el universo es para ti y que nada es tuyo, ni siquiera el aire que respiras.
Quiero mi libertad de crear un mundo fuera del mundo, seguir salvaje de pensamiento, palabra, obra y omisión y soñar con la misma fiereza con que un adolescente se enfurece porque sí y se entusiasma también por lo mismo.
Soy libre de querer lo que quiera, de entender la vida en mi propio lenguaje, de compartir mis descubrimientos y de aceptar que nadie frente a mí tiene por qué entenderme o empatizarlo siquiera.
Todos somos yo. Libres.

domingo, 31 de agosto de 2025

Aug 31st


Me preguntan si volvería contigo, a compartir la vida, la mesa, la cama. Claro que volvería, mi amarte no era una flor de mi primavera ni la sola pasión por disfrutar de tu cuerpo dispuesto sino el persistente vaivén del mar, el imbatible andar de la vida, la luz del sol que, aún sin reflejarse en nada, surca el espacio hasta encontrar en quién perfeccionar su luz.
Mi amor solo es perfecto cuando se manifiesta en ti, en el café que te preparo cada mañana, en el desayuno que preparo, en darme a ti.

jueves, 28 de agosto de 2025

La vida


La vida pasa. A veces me regala tu presencia, a veces, una ausencia de ti que no se apaga.
Hay horas en que la cascada de rizos dorados cae sobre mi rostro, bajo la luz de tu sonrisa y otras, en las que mis manos vacías se duelen de no tocar la tersura de tu seno turgente.
Igual la vida pasa. No descuenta latidos, no detiene el tiempo, no compensa con dicha infinita los momentos que sentimos de dolor infinito.
La vida se expande, incierta pero constante, como una flama de vela en un entorno hostil, de viento y lluvia, con toda la esperanza, con toda la fragilidad.
La vida se expresa. Y tu boca en mi boca, tu mirada en mi mirada y tus sonrisas en mi sonrisa me atan con hilos de telaraña a este plano de la existencia.
Poco a poco, la oscuridad me invade y me lleva de la mano más allá, detrás del umbral hay otros inicios, otros mundos, otro gozo eterno.

martes, 19 de agosto de 2025

De viaje


Vine de viaje. Tengo 7 hermanos. Vivo con mi hijo. Hay una o dos o tres personas a quienes importa que escriba con cierta frecuencia. Amo el agua, bañarme en el mar, en el río, en la alberca, en la tina de baño. Amo sentarme al sol, un ratito, o bajo la copa de un árbol, y beber una taza de café, un gran vaso de vino tinto, o una copa de frío Liebfraumilch, tan dulce y azul claro como los ojos de Diana. 
Si por mí fuera, toda mi vida sería hacer música, escribir, ensayar, tocar, compartir con el público de esta ciudad y la siguiente y la siguiente. Visitar un país y luego otros, hasta darle la vuelta al mundo, regalándonos la oportunidad de latir al unísono por segundos, de ser una solo alma.
Vine sólo de paso, mis amigos cercanos viven muy lejos de mí. La magia del lugar que me vio nacer me llama con una profundidad ensordecedora. Canto a diario. Canto siempre. La Muerte es solo una puerta a la siguiente dimensión. La Eternidad es la única certeza. La perfección que tenemos en la cabeza no se asoma a la Perfección de existir: eres perfecto así como eres, corazón, vida mía, adoración de mi alma. 
Vine de viaje. Aún no entiendo los usos y costumbres locales. Al menos descubro lo que sí me gusta: la comida local y la dulce belleza de las mujeres de Sinaloa, Sonora y Chihuahua.
Sólo estoy de viaje, solo.

miércoles, 13 de agosto de 2025

#HacemosMúsicaJuntos


Después de todos estos días, algunos que recuerdo, los más, que he olvidado... en realidad, siendo justo, creo que mi cúmulo de recuerdos no tiene secuencias de más de treinta minutos. Creo que, a la hora de morir, mi recolección de "ver mi vida pasar frente a los ojos" va a ser como una presentación de diapositivas pasadas demasiado rápido, llenas de instantes significativos, claro, pero destellos, fracciones de segundos, al final.

Que tú y yo estemos aquí, frente a estas letras, es una convergencia de energía e intención innegables. Tu respirar y tú latir te tienen, viviendo, frente al medio que estés, descifrando la intención real detrás de estas palabras. Mientras tanto, en el pasado, estaba yo, latiendo, respirando, sintiendo el peso de mi cuerpo recargado en mi silla de flores, escribiendo letra por letra, cincelando aire en el éter, apelando a que el destino nos mantenga enlazados, al menos por este medio, el que yo haya sabido escribir y tú aún sepas leer estos signos y entiendas estas ideas formadas por abstracciones.

Hoy tengo 52 años, 13 días, de haber llegado a esta manifestación de la realidad. Estoy muy viejo para perseguir núbiles damas y demasiado joven para la sabiduría ancestral. Todavía corro detrás del camión, me subo a mi moto y recorro la ciudad buscando cafés donde detenerme a garabatear unas líneas y posar la mirada más allá del vidrio de la ventana.

Y todavía siento el impulso de buscar unirnos en algo común, en algo que nos permita crecer. Sigo con la fe puesta en la música como medio para alcanzar la libertad de pensar, de actuar desde el pensamiento crítico, de vivir desde el amor por la diferencia, la unicidad y la universalidad.

Soy como un carro viejo, con la carrocería maltratada por el tiempo y la intemperie, pero cuyo motor V8 ruge con estruendo a cada paso que da.

#HacemosMúsicaJuntos es mi proyecto de vida en el cual todos podemos participar, tomar parte y compartir. Gracias por su apoyo y su colaboración.


domingo, 10 de agosto de 2025

Quiéreme de a poco


Ella es un poema, es luz, es agua, es magia
Es como un torbellino contenido en la piel mas suave
Ella es noche, estrella, amuleto,
que cada madrugada me atrapa entre sus pliegues
Ella es un misterio
Ella es un milagro
Ella es la bella del cuento
Ella es la princesa y el dragón
Ella es la muralla y el trofeo
Ella es inalcanzable por voluntad propia
encerrada bajo sus propias reglas en su castillo
Ella es libre y soberana
y esa inmarcesible dulzura
es causa de mi amoroso tormento
Bella, quiéreme de a poco
no vaya a morir si me quieres todo

Se nos olvida

Se nos olvida, en los momentos felices, de dicha, gozo, placer, que la vida se mueve, que es impermanente. Se nos olvida tanto, siempre,  que aceptamos la alegría sin cuestionar, en contraste con la experiencia del dolor, la separación, la culminación, la muerte. Se nos olvida que aún la muerte es momentánea en el permanente parpadear de la existencia, la conciencia, la eternidad humana, más allá del cuerpo y está manera de contar el tiempo

viernes, 16 de mayo de 2025

Tiempo compartido


Ella habita un otro espacio, lejos de mí, comparte su cama, su mesa, sus sueños, con otros amores, con otros amores más exitosos. De este lado de la vida, mi cerebro entiende pero no entiende. Mira pero no ve o está viendo y no mira. Ella quiere amar con democracia, ser de su pueblo y para su pueblo. Yo quiero ser exclusivamente suyo, aunque sea una vez a la semana, para amarnos de cuerpo presente, consolarnos de la ignominia de vivir, para que la soledad no nos encapsule las ganas de vivir en rutinas y costumbres de supervivencia. Amarnos en la libertad de encontrarnos, como por casualidad, como la vez primera. ¡Ah, los sesgos! Entre las hormonas y la filosofía, el alma inexistente se retuerce de dolores imaginarios por sentirse obligada a elegir entre un vínculo fortuito y un compromiso involuntariamente compartido con unos otros, sólidos, presentes, ladrones de mi tiempo de su tiempo.
Los negros pájaros del adiós se ciernen sobre el frágil tejado de este refugio de amor, alejado del mundo. Risa. Silencio.

jueves, 15 de mayo de 2025

Dia festivo


Amaneció nublado, la luz del sol nos llega con sordina. Tu cuerpo cálido se gira, aún dormido, hacia el mío. Tu mano me alcanza el pecho y se refugia ahí o me protege del monstruo de la noche que nos persigue después del cansancio, antes del sueño, entre el último beso antes de la inconciencia y el primero, antes del amanecer.
Me desperezo y abandono el lecho. Surco el camino diez mil veces andado hacia la cocina. Tomo la jarra de la cafetera y cuento mientras abro la llave del agua para llenarla, uno, dos, tres, cuatro, mientras el chorro canturrea una canción milenaria al chocar contra las paredes de vidrio, cinco, seis, siete, ocho, son 5 tazas de tamaño diminuto que se sirven en dos de las mías, las nuestras, nueve, diez, once, doce, cierro la llave y vacío la medida en la cafetera. 
Mientras el café se cuela, preparo la sartén, el fuego, el aceite, huevos, jamón, tomate, cebolla, nopal, tortillas de maíz, aunque el antojo por tortillas de harina es muy tentador -cuando acortamos el tiempo de sueño por intercambiar caricias, tenemos más hambre por las mañanas- El desayuno está listo. El perfume del café invade todo. Tu pecho desnudo se recarga, tibio, contra mi espalda. Volteo, encendido por tu toque, y ataco tu boca con voracidad. Apagas la estufa. Me avivas el fuego que ansía devorarte. Es día festivo, que el desayuno espere. Hacemos el amor.

jueves, 8 de mayo de 2025

Uno y el mismo


Cierra los ojos y mira,
la vida se despliega desde adentro,
palmitas, vibras, te extiendes,
como perfume, expeles tu esencia,
como fogata, iluminas, calientas, atraes 
con hipnótico poder,
sin amarras, atas,
sin voz, susurran, cantas.
Dentro de la fantasía 
abrazo la contradicción,
soy uno sin ti,
contigo, soy más.
En el telar del universo,
dentro de sus tejidos precisos,
el error es precioso y único,
en esas singularidades nos hallamos,
sin buscar, el accidente nos une.
Chocan nuestras trayectorias,
en el mismo camino caemos,
la arena cede a nuestro peso,
el viento borra nuestras huellas.
Lo que queda de este quererte 
se lo lleva el olvido,
mientras tanto,
disfruto de ti,
de tu presencia,
de te pensar,
de te sentir tan dentro
que no hay límite entre mi latido 
y el tuyo,
uno y el mismo.

miércoles, 7 de mayo de 2025

Miércoles de Mayo


No tengo nada contra los lunes, nata, tampoco, a favor de los viernes. Los domingos, por otro lado, me son un día soporífero, donde todo fluye lento como melaza. 
Los miércoles se parecen al mes de mayo, de no ser porque ha había empezado la primavera un par de meses antes y estuviera a la expectativa del verano, sería lo más insulso del año.
Este mes de tránsito se llena de esperanza con las bodas que se realizan, el fin de ciclo escolar en esta parte del país, la apertura de los cafés al aire libre, la ausencia de las tricotas y jerseys amarillos y la libertad de la piel bajo los rayos del sol.
Los miércoles, en medio de la semana, no son pesados ni particularmente ligeros, se balancean entre la modorra del lunes y la expectativa de diversión y relajante actividad festiva del viernes.
Es un día ideal para ir por un café y tener pláticas filosóficas, compartir dudas, soñar proyectos, aterrizar ideas, alimentar ilusiones.
Cualquier miércoles de mayo puede ser el día que decidiste cambiar tu vida. Como hoy.

sábado, 3 de mayo de 2025

Te recuerdo


Te recuerdo, con la poca imaginación que me va dejando esta memoria decadente. En ella se va diluyendo tu imagen día a día, como tintura que abandona el tejido, como humo que se disipa, como añil que se pierde en la corriente. 

Cada día sale el sol por el mismo lugar, grados menos, grados más, a veces somnoliento y suave, a veces, atronador como risa de niño. Me arranca de la cama por el brillo y el calor. Entonces noto el tamaño de tu ausencia y me pregunto ¿cómo es que este abrazo te contenía, tu cuerpo de mariposa y hada, de ilusión y sueño pero es incapaz de abarcar, por más que extiendo los brazos y abro el pecho, la enorme delicadeza de tu ausencia?

Cada día, todos los días, mis latidos son una evocación de ti , de tu imagen, tu nombre, las sensaciones que provocaba tu mirada sobre mí, tu abrazo, tu risa.

La memoria se me va a ratos, estoy envejeciendo este recordarte. El brillo del sol me recuerda la luz de tu melena, su perfume, la dulzura de tu cuerpo dando alojamiento a mi deleite. 

Te recuerdo, diariamente, porque gozo el juego de sentirme cerca, de abrazarte en mi interior, de saber que eres libre y decidiste acogerte en mi seno. Ya te olvidé y sin embargo te recuerdo.

jueves, 24 de abril de 2025

Donde estás


Pasas tanto tiempo en mi mente que apenas puedo creer que tengas vida donde se supone que estás cuando no estás aquí.

En la oscuridad de la madrugada, al despertar, tu pensamiento se desliza bajo la luz incipiente de la aurora. Hueles a arábiga, tostado medio, molido al instante. Tu sabor llena mi boca y tu calidez me abriga durante el día.

A la luz intensa, refractada miles de veces del sol de invierno, tu imagen se replica como arco iris en cada reflejo de cristal, metal bruñido, charco de agua. Estás aquí todo el tiempo.

Al caer la tarde, tu imagen se desliza con la misma fuerza con que un perfume invade el espacio.

Si vas a pasear todo el tiempo por mi cabeza, al menos ponte un cascabel, para no sentirme abrumado de ti, atacado por una mirada, una cadera que promete el paraíso, un par de labios que, dando la vida, matan.

domingo, 20 de abril de 2025

Bajo el manto de la Música


Aunque tengo mis años, no tengo mil cosas, me he ido deshaciendo de objetos antiguos, recuerdos de otros amores, evidencias de otros ayeres, lo que vale la pena conservarse está calado profundamente en el alma. 

Tal vez mi memoria se borre pero mis sensaciones permanecen ahí, dormidas, hasta que aparezca el ritmo adecuado, la armonía, el motivo de guitarra, piano, violín o trompeta, a despertar de nuevo el presente de entonces a la conciencia de ahora.

La consola en casa de mis papás se llenaba de música los domingos, después de misa de 7, incluyendo éxitos de Chayito Valdez, Mariachi Vargas, Camilo Sesto, José Luis Perales o Cepillín. Era 1977, yo era fan del payaso dentista que cantaba En un bosque de la China, Zocotroco y una canción donde el narrador le decía al niño Que no sabes de problemas, que no entiendes de dilemas, que no sabes qué es el mundo ni lo que es el mar profundo, yo lo sé, yo lo sé ¿Hasta qué punto era un "No te preocupes, sigue siendo niño" y hasta cuál era "La vida no es un carnaval"?

Tengo que incluir, por supuesto, a José José, Lupita D'Alessio, Luis Pérez Meza y los one hit wonder de The Ring "Savage Lover" y "Words" de F.R. David que eran lo más escuchado en esos días de esperar a que el domingo terminara.

Tengo un odio profundo por los domingos, claro. Es un día pesado. Misa a las 7 con don Nacho, misa a las 12 con la Orquesta y, a veces, otra a las 6.
En ocasiones, de la misma orquesta, íbamos al puerto a meternos al agua, sólo son 15 kilómetros de la ciudad a Topolobampo. O, de una vez, a las arenas suaves de la isla del Maviri. 

La consola, nos servía para escuchar el béisbol los fines de semana por la tarde, para poner música cuando alguno de nosotros cumplía años, para poner algún florero sobre esas carpetas tejidas que hacía doña Chuyita, la Cande o doña Toñita (mamá, tía, abuela) estás mujeres Robles que eran trabajadoras, ingeniosas y creativas como la que más, con un gusto por lo precioso que era admirable y buscado por las señoras alrededor de nosotros. De bien lejos venían a que doña Chuyita les confeccionara algún vestido, una falda, un pantalón. Como iniciaba la era Unisex, también se cosían blazers con grandes hombreras para las muchachas, blusones en tela de camiseta y camisetas de tirantes, casi transparentes, adecuadas como vestido (Esto lo hizo doña Chuyita para una prima con un modernísimo sentido de la moda)

La consola era el alma de la casa, de ahí emanaba la voz de el profe Elías (no recuerdo si de nombre o apellido) de la XEHS, Radio Ambiente, encargado de levantar a toda la chiquillada de la región del Valle del Fuerte desde las 6:30 de la mañana y casi hasta las 8, que era la hora en que entrábamos a la primaria, él incluído, con tan buena fortuna que su escuela estaba a dos calles de la estación de radio.

Desde siempre, en mis recuerdos, todas las actividades de la casa se realizaron bajo el manto de la música. Conforme fuimos creciendo, don Nacho se levantaba más temprano y nos ponía sus Brisas de Sinaloa, el club del Pájaro Madrugador, un programa con música de tambora de la de antes, no como la tambora que nos ha llegado al resto del país, producida para ser estruendosa, un remedo de la alegría dixie que dió origen a nuestra gloriosa música regional sinaloense.

El mundo sonoro del que me nutrí, construido por mis padres, tíos, abuela, hermanos mayores, maestros (Maria Eugenia, Alfonso, Jorge, Adolfo, Jacobo, Ramón, Jesús) tiene valses, pasodobles, canciones infantiles, música de varios folklores, ópera, zarzuela, teatro musical y muchas músicas del radio, de Led Zeppelin a Mecano, pasando por Lucha Villa y Filippa Giordano...

La vida es una cajita de cuerda que poco a poco va perdiendo el brío para este bailarín pero se mantiene resonando y penetrando en la vida de todos al mismo tiempo. 

Mi hijo escucha y toca Guns 'n Roses, Metallica y Caifanes, Maná o Mago de Oz, como si tuviera 40 años.

Nuestro universo se expande pero también se repite, como un canon, con simetría matemática, tal vez con intención divina.

sábado, 12 de abril de 2025

Ingrávido

I
ngrávido, floto sin rumbo sacando apenas la nariz sobre la superficie, respirando el cielo, con el oído convertido en ondas, con manos y piernas inertes, impotentes para asirse de la nada. Aquí, el mundo está suspendido. Por más que mi deseo empuje hacia donde quiero llegar, la vida sigue igual, sin prisa alguna, a pesar de mí o para mí fortuna.
Palpito sin mediar razones, vida que llega, vida que se aleja, atravesando el dolor y el gozo, a través de lágrimas y carcajadas, mi ocupación única es latir, permitirle al universo manifestar su colorida variedad en mi existencia, en este instante de luz y conciencia que soy, la energía que mueve mis dedos, el hálito que anima mis carnes. Tras la apariencia está dios, oculto a plena vista, mientras yo transmuto, de sueño en sueño al sueño de la Muerte. 
Inerte, floto inmóvil mientras la respiración se agita como flama al viento, casi extinguiéndose, mientras la conciencia se abandona a la oscuridad de lo desconocido, detrás del velo, mientras abraza el olvido eterno

martes, 1 de abril de 2025

A estas alturas

A estas alturas de mi vida, a punto de concluir un siglo azteca, soy más una colección de ayeres que una prospección de mañanas.

En el silencio de la madrugada abro los ojos y dejó entrar el día conforme se aparece cruzando la ventana. Detrás de las montañas que se perfilan allá, en la sierra de Navachiste, el oleaje calmo interfiere con el ruido mismo de mis pensamientos. Hasta que me concentro sólo en escuchar las olas golpeteando la playa, el susurro de la brisa, el graznido ocasional de alguna ave que surca el aire sin dejar huella.

Dejo de mí y de mis pensamientos una cantidad de hojas llenas de garabatos en las que vacío mi mente abrumada por las contradicciones diarias. Entre el quiero y el no quiero nada, entre el verde y el rojo, entre el no te vayas y el ven.

A estas alturas... no sé de dónde sacamos la idea de que estar más viejo es estar a una mayor altura ¿la senectud nos acerca a otros estadios del espíritu que mi carencia de fe me impide ver? No sé y no importa. Al final el olvido nos abraza

miércoles, 26 de febrero de 2025

Colores del alma


Para soñar, para vivir, para compartir, para comer, para contrastar, para equilibrar, para consentir... consentir, co-sentir, para sentir al mismo tiempo algo por la misma cosa, fenómeno, situación, sensación. 
Qué agradable sentir que un abrazo te contiene y te libera de las cargas del día. Qué agradable que el mundo desaparezca cuando tu nariz se pierde en la cabellera de Claudia, en el hombro de Arturo. Qué sensación tan enorme de paz mirarse en los ojos de Daniela y cerrar los párpados para mirar un infinito de estrellas mientras tus labios exploran su boca y tus manos se deslizan por su cuerpo. Sólo porque así estoy seguro de que estoy aquí, de que esto que miro, toco y siento es real, este palpitar acelerado, este emocionarse de felicidad por recibir una llamada, un mensaje, un "Hola, señor" aunque, precisamente esto mismo, te hace olvidar que hace mucho, mucho, mucho, dejaste de ser adolescente.
Qué bonito abrigarme en el respirar agitado con que tu cuerpo ardiente recibe todos los colores de mi alma.

martes, 25 de febrero de 2025

Va la buena


Para estar cerca es necesario querer, que los ojos se iluminen con la presencia del otro, que el tono de voz se altere, que el corazón palpite en respuesta a la aventura de adentrarnos al pensamiento de esta nueva persona que encontramos, este nuevo mundo de ideas y formas de ver la vida, este caos andante que organiza la información en una realidad singular, sea sólo por interactuar o por predicar el Evangelio de la Verdad recién revelada.
Cuando queremos estar cerca, el Universo se descubre para nosotros en una versión completamente nueva; de pronto, nuestra mirada se expande y abarca un grado más allá de lo que lo hacía ayer, y este solo hecho nos trastoca, acomodando de nuevo todo, como si se tratar de un nuevo centro de gravedad. 
Pudiera aparentar que cedemos el control de nuestra persona al otro, pero es algo más: es dejar que la dinámica entre dos nos arrastre a su propio paradigma, con un poco de nuestros prejuicios, con un mucho de nuestras expectativas, con una voluntad ilusionada con que esta vez, esta vez va la buena.

domingo, 23 de febrero de 2025

Siempremente

Uno espera, uno aspira, a tomar una mano de la cual caminar por el mundo con orgullo, admiración y un profundo amor; que la comunicación sea clara, precisa, concisa; poder confiar en aquello de _escuchamos, no juzgamos_ y mostrar toda la vulnerabilidad y entregar todo el amor, sin restricciones, sin límites.
Pero se encuentra con la humanidad, esa gran contradicción ambulante, que pide amor a gritos y se niega a recibirlo o darlo; que pide intimidad y se guarda secretos y más secretos; que entiende la brevedad de la existencia y deja todo para después.
No hay mañana, si vamos a querernos y darnos la vida y luchar contra el sistema, te necesito aquí, al cien, no repartiendo tu amor como si fueran volantes, no desperdiciando tu talento en proyectos que no amas como para dar toda la vida en ellos.
Somos un reflejo de nuestras decisiones del pasado y de las elecciones de otros que también mueven el mundo. Nuestros destinos están profundamente entretejidos. Todo lo que el Uno hace afecta al Todo, siempremente.

viernes, 21 de febrero de 2025

Viernes


No me alcanza el tiempo para odiar los lunes, de la misma forma en que no me basta que sea viernes para sentirme feliz. Tal vez me alegra un poco que me den una galleta de limón, una bolsita de pistaches, un arándano de entre los arándanos del lonche de un niño de preescolar. 
Agradecido, respiro con tranquilidad mientras la vida se me escurre de las manos, mientras me duele respirar, como si en vez de aire, aspirara fuego, pero no importa, la vida es de esa clase de torturas que vale la pena sostener para conservar la cordura en el caos cotidiano.
Es viernes, si el cuerpo sabía cosas, ya no las recuerda o ya no le importan. Es viernes, las calles están casi vacías a las 6 de la mañana, el sol invernal aún sigue bajo la oscuridad, detrás de unas montañas que corren sus días sin prisa alguna, con la certeza de la eternidad a su disposición, más allá del devenir de los otros pequeños seres cuyo corazón se angustia por cada día, por cada lunes, por cada viernes, por cada beso que te di, por el adiós que eres.

lunes, 17 de febrero de 2025

La vida es hoy


Es lunes. El café del lunes tiene un poco de almizcle por los besos que no te di ayer. La rueda de la rutina intenta revolucionar más rápido aunque el corazón quiere mantener sus 67 latidos por minutos. Soy un hombre adulto, no me permito odiar los lunes, a la gente sí, a los días por ser días, no. 
La gente, con sus cualidades humanas, por otro lado, me arranca con suma facilidad de mi habitual calma. Frente a mi casa, un día sí y otro también, chocan sus autos como si se tratara de un deporte. Camino al trabajo o a la escuela del crío hay al menos un choque por día. Exasperante.
Los lunes tienen la energía de la esperanza de los nuevos comienzos, esta semana empiezo la dieta, el ejercicio, la tanda, tal proyecto, este plan. Y eso es lo más valioso de que sea lunes, que tienes esperanza, sin energía porque se desgastó en besos que le das al erróneo mientras el indicado está siendo usufructado por otros ojos y oídos, por otros labios que se comparten con mayor generosidad. La vida es demasiado corta y es hoy.

domingo, 9 de febrero de 2025

Magia


En mi cocina hay sartenes de hierro fundido, 3. Uno grande, liso; otro, del mismo tamaño, con parrilla; finalmente, uno pequeño, para cuando el antojo de frijoles refritos en manteca de puerco, con chorizo y queso, es irrefrenable. Los grandes tienen alrededor de 30 cms. de diámetro; el pequeño, 15, suficientes para hacer las delicias de la casa. Trato de cocinar sin prisas pero sin pausas. Planeo las comidas de la semana, hago una lista de compras y, como si fuera la consumación de alguna profecía milenaria, los lunes son de fruta y vegetales verdes; los martes, de tacos; los miércoles de pizza, con costra de coliflor, salsa de tomate hecha en casa, champiñones, espinacas, queso feta agregado después de su paso por el horno; jueves de pastas, acompañadas por pollo, pescado o filete de res, queso y pimienta; sábados de papas con jamón, tocino, queso, hinojo, cebollín, perejil; domingos de buffet de recalentados. En esta casa todo sirve, todo ingrediente vive la magia de convertirse en alimento desde el amor.

viernes, 7 de febrero de 2025

Clavícula

Algo hay de mágico en el significant other (la persona que te gusta, te importa, quieres meter en tu vida, quieres, amas) que toda su manifestación terrenal se convierte en campo de cultivo para fantasías, unas que se expresan dentro de lo posible, aunque la mayoría se guardan en un obscuro cajón de obsequios inentregables por la voracidad, brutalidad o franco salvajismo que manifiestan.

Como sé que estos escritos quedan entre tú y yo, en el silencio de tu hábitat, confío en que puedo compartir una especie de fantasía, fetiche, práctica alternativa que este significant other me provoca: morder su clavícula.


Hay algo en el hueco que se forma entre los músculos arriba y el hueso que tiene un perfume peculiar, ni cercano a la axila, tan muskish, ni tan lejano del olor del cuello, tan socialmente aceptado como perfume que suele ser rincón de la nariz de los infantes y de los amantes en sus más tiernos momentos.

En esta región de la amada persona se esconden secretos olfativos de maravillas inefables. Y ya. 


martes, 4 de febrero de 2025

Ese niño

Este niño que está aquí aprendió a leer a los 4 años, preguntando las letras a la tía Cande, a los hermanos mayores, a la mamá, a quien estuviera cerca y supiera leer.
Con la inquietud y curiosidad propias de la infancia, como por accidente y juego, aprendió a ir a ensayar al Instituto con sus hermanos mayores. El profe, veía en ellos un talento natural para mantener el tiempo, sonar la nota precisa en el momento correcto. Y los apoyó, dándoles más trabajo, clases de órgano, piano, lectura musical, armonía.
Al paso de los años, decidió que quería ser músico, mudóse a la ciudad de Chihuahua, 1415 metros más cerca del cielo de lo que había vivido hasta entonces. Mientras estudiaba la licenciatura, daba clases de música, corriendo de un lado a otro, y también tocaba en un bar, en un concierto, en un grupo para eventos sociales, en alguna obra de teatro.
El 1º de Febrero de 2003 ingresó a las filas de maestros de música al servicio de la federación a través de los Servicios Educativos del Estado de Chihuahua y se mantiene activo en 3 jardines de niños de la ciudad de Chihuahua.
Quienes lo conocen, saben que está labor es su pasión, cantar, jugar, bailar con niños de preescolar mientras, a través de la actividad musical, comparte nuevas palabras, historias eternas, valores humanos, explora el mundo, despierta y mantiene la curiosidad por aprender, la capacidad de dialogar con las personas más auténticas de la sociedad humana.
Este niño, yo mismo, creía y creo que la música es un vehículo para llegar a muchos lados, primordialmente, a la libertad de elegir ser feliz, porque el mundo es mundo y la gente es gente; el mundo, ofrece y quita sin negociar; la gente, bien demostrado está, elige opciones cómodas para con la mayoría, en contra de la justicia, el honor, el amor o la vida.
Este niño sabía, como lo sé hoy, que hay personajes que pasan como una sombra en la historia de los demás, amando profundamente, como Eponine a Marius en Los Miserables, sin obtener el reconocimiento o el agradecimiento que merecen o creen merecer.
Líbreme Dios, a mí, que soy ateo, de pretender obtener más gloria que la satisfacción del deber cumplido, la sonrisa de mis alumnos preescolares y la alegría de cantar y jugar juntos. Sin embargo, me felicito por estos 22 años de servicio como maestro de música para la niñez en la ciudad de Chihuahua.
Gracias por prestarme a sus hijos para hacer música juntos



Jarrito

Jarrito de Barro

 "Todo cabe en un jarrito, sabiéndolo acomodar" Ella tiene la piel morena, los ojos grandes, grande la sonrisa, el cabello largo y...