jueves, 30 de enero de 2025

Estos pies


Con estos pies recorro el mundo en una línea finísima como hilo de seda, en un momento estoy en casa, a los minutos, en el trabajo, un rato más tarde, a por el hijo, comiendo con una amiga en El Papalote, subiendo el Cerro del Pinacate, visitando a la pelirroja del _Chulo, pues,_ siendo inmortal en los brazos de alguna dama con buena suerte y un gusto desmedido por las historias que cuento. Si dibujaras es un mapa de la ciudad, del país, del mundo, mis trayectos sobre la superficie del planeta, no sería más que un garabato de trayectos repetitivos y excepciones memorables, a veces cercanas, las más, lejanas, a destinos vestidos de algodón egipcio, seda fría, luna de Estambul o café en Medellín, entre bosques llenos de neblina y magia. Estos mismos pies se han resistido a llevarme a clase, a funerales, al trabajo. O me han encaminado con alegría al encuentro de alguna paisana que alimenta una sonrisa secreta que sólo uso con ella, intentando seducirla para mis causas: café, vino, queso, pláticas sinfónicas.

miércoles, 29 de enero de 2025

Milagro peatonal


Milagro peatonal.

Cayó la noche, afuera hace frío, sopla el viento. Camino solo con rumbo a casa. En el trayecto, un puesto de tacos me atrae con la misma fuerza con que las flores del naranjo seducen a las abejas. Su irresistibilidad se mezcla con el hambre que me aqueja have tres o cuatro hora. Llego. Pido. El sacerdote de la parrilla consagra el bistec, la cebolla, los jalapeños. El milagro se realiza frente a todos los que esperamos en una masa informe de humanidades: el taxista, el obrero, el albañil, el ama de casa, la secretaria, la maestra de la escuela, la estilista. Fervientes, atestiguamos la transformación de la carne en alimento, la maravilla cotidiana de hacer el trueque del valor de unas horas de trabajo a cambio de tortillas, carne, salsas, calor y sazón callejero. A unos pasos de la lateral de este bulevard, ricos, pobres, miserables todos, comulgamos de la misma comida, bebemos de la misma bebida, visitamos el mismo paraíso.
El mayor milagro no es ya la larga cadena de sucesos entrópicos... entropiásticos... ¿entropicales, tal vez? ¡Sucesos de Entropía! qué han descompuesto, fragmentado, paquetes de energía concentrada en haces de luz y calor, en contenedores cada vez menos complejos, como la hierba, como la vaca, que come la hierba, como nosotros, que comemos a la vaca... 
El milagro es que, sin siquiera notarlo, ante el parrillero, voluntaria e incontrovertidamente estamos dispuestos a aceptar que somos iguales.

martes, 28 de enero de 2025

Paraíso Vivo


Te miro, te miro profundamente, buscando el azul de la magia detrás de tu mirada. Cómo te mueves, cómo sonríes, como miras, cómo hablas, cómo me hablas cuando me cuentas que el mundo es la maravilla que sólo tú, más nadie, ves en derredor. Tienes una magia que provoca a buscarte a diario, aunque sea, a darte los buenos días da cada día, todos los días.
El mundo es una ilusión. Tenemos fe en que el sistema se mantenga, que los acuerdos mentirosos que nos unen sigan en pie de hoy a mañana, que la vida nos siga animando el corazón, que la curiosidad siga viva. La incertidumbre nos inquieta. La esperanza de mañana se funda en el aire. Y yo, sólo quiero tenerte cerca. Quiero poder mirar la magia detrás de tu mirada, tomar tu mano y sentir que el fuego divino es real en el roce de tu piel. Sembrar mis besos en tus hombros; cosechar, al vuelo, el perfume de tu cuello, el calor de tu vientre, la indescriptible sensación de abrazar tu cintura, de perderme en la fantasía hecha carne de tu cuerpo. Eres un paraíso vivo.

domingo, 26 de enero de 2025

¿Qué sigue?

¿Qué sigue? Llegué al día de hoy con el cansancio acumulado de días, semanas, de esfuerzo continuo, físico y mental, de mantenerme vivo, cuerdo, convincente de poder convivir con los demás, esos que conducen sin cortesía, esos que se atropellan en el local para pedir un café apresurado, adornado de espuma de leche, sobrepreciado, que beberán de prisa u olvidarán sobre su escritorio para terminar ingiriendo frío, con sus sabores esenciales y azúcar añadido, o echando a la basura, como muchas otras cosas valiosas que acaban su ciclo de convivencia con nosotros, subejercidas, desperdiciadas.
Convivir en paz, con alegría, con felicidad, se ha convertido en una auténtica faena. Elegir lo que puedes usar para vestir, el lenguaje con el que puedes comunicar una idea, sensación, emoción, sentimiento, los temas que puedes traer a la plática -sin política, religión o futbol- que de reducen cada día más porque el otro, siempre el otro, no está dispuesto a escuchar para intentar comprender la mañana que nos tortura. 

martes, 14 de enero de 2025

Me gustan las mujeres

Enero 14, 2018


Me gustan las mujeres, mucho, las quiero, las admiro, las amo. Son la expresión máxima de la generosidad, la sensualidad, la inconsciencia. Se dan, se dan con todo, no hay una que, cuando quiere, no entregue todo lo que es, todo lo que tiene. Te abren la puerta de su corazón, su casa, su cocina, su cama, su cuerpo. Son la cúspide evolutiva del placer, no hay parte de su cuerpo que no sea amable para con el cuerpo masculino. Sus palabras elevan tu espíritu, sus caricias encienden tu rijosidad pasional, sus miradas acarician profundamente tu deseo masculino de proveer, de dar, de complacer: encienden el caballero que todos los hombres con corazón tenemos. Son la inconsciencia porque nunca se dan cuenta del gran poder que tienen sobre nosotros, de la enorme responsabilidad que Dios -si existe- les dio para con la humanidad.

Me gustan las mujeres, mucho, las admiro profundamente. Pienso, siento, he visto cómo se deshacen por ser mujeres de un solo hombre, por ser madre de los suyos, los míos, los nuestros, los de más allá; por ser maestras de sus hijos, de sus hermanos, de sus padres, de sus vecinos, de sus amigas del alma.

Me gustan las mujeres, para mí son como el mar: salvajes, indomables, cuna de la vida, mortaja de todas las pasiones.

Me gustan las mujeres, apasionado como soy, he entregado mi tiempo y mi energía a escribirles canciones y poemas, a hacerles dibujos y pinturas, a acariciar sus cuerpos hasta la saciedad, a amarlas con toda el alma.

sábado, 11 de enero de 2025

Nieve vs Sergio

Después de 4 años, cayó nieve en Chihuahua capital. Aquí, dónde sólo nos visitaban los vientos gélidos y las lluvias frías que no se decidieron a ser ni siquiera aguanieve, mientras que, en derredor, Cuauhtémoc, Majalca, Casas Grandes, El Sauz, se vestían orgullosamente de blanco en el frío invernal. Qué alegría tan grande mirar caer los copos durante la noche, ver cómo el campo frente al departamento que habito iba acumulando capa tras capa de estos efluvios celestiales en el romance entre el eterno cielo azul y la cálida tierra, siempre dadivosa, siempre generosa, árida al tiempo que ávida por entregar sus frutos y tesoros a quien la cultiva y trabaja.
En medio de este marco de frío y suelo congelado, resbalé y caí, como en casa de jabonero, golpeando la oreja derecha contra el barandal que separa la seguridad de mi terraza de la banqueta, casi tres metros debajo de mi piso. Allá fui a dar con toda mi humanidad, frágil y humildecido inintencionadamente, con una derrepentencia azorante. Mi hijo gritó desde la cocina ¿Estás bien? a lo que respondí No te salgas, está resbaloso y tú estás descalzo. Como pude, cogiendo los barrotes y luchando por recuperar la vertical, comencé a bajar el escalereado lleno de impoluta nieve nueva, esforzando mi zumbante cabeza y mi oreja, que sentía caliente como recién picada de avispa. Así llegué al auto y paleé la nieve de encima, de los cristales, de los faros, del cofre. Subí y salí a llevar a la Stella al trabajo y, de regreso, llegué al hospital, por una orden de cirugía y a que revisaran la oreja, más grande y ennegrecida, y la cabeza, que también sufrió por la caída. 3 horas, un par de medicamentos inyectados, 4 radiografias y tres consultas después, salí inveterado con el diagnóstico más ambiguo que se pueda tener: No me pasó nada pero, sí se me rectificaron las cervicales, si me duele el cuello algún día no debe extrañarme. Tengo el tabique muy desviado y ya. Con reposo, analgésicos y desinflamatorios esto va a pasar. Si se me vuelve a inflamar la oreja o se llena de sangre habrá que drenarla. Y ya. Nieve 1 - Sergio 0

lunes, 6 de enero de 2025

Lo bueno de ser raro

Lo mejor de ser raro es que nunca me aburro. El amor de mi vida es mi niño grande. Cuando él está en casa, la cocina se llena de sartenes y ollas, de cocidos, guisados, crepas, pan francés y fruta picada que desaparece casi tan rápido como la he cortado.
Los domingos, voy al centro de la ciudad, me siento en la esquina de Independencia y Victoria a platicar con Chopin, el bolero, quién me ayuda a reflexionar sobre las bendiciones de la vida y las bellezas que ofrece. Siempre en tono de juego, la plática va de lo mundano a lo divino en los pocos minutos en qué le da el trapazo a mis zapatos.
Después de este ritual, voy a Kaldi, café en la misma calle Victoria. Usualmente llevo cuaderno y pluma, me pongo frente a la ventana y comienzo a escribir cualquier cosa que pasa por mi mente, alguna reflexión sobre algo que haya leído, vivido, escuchado en la semana, cualquier meditación que lleve meses cocinándose en mi mente, aderezada con las pláticas de las personas que retroalimentan mis pensamientos.
El domingo termina con un par de páginas escritas con la mejor letra que me dale en esa tarde, una sobredosis de cafeína, 20 mil pasos, tal vez un litro de cerveza oscura y tres o cuatro cigarrillos sin filtro..
Hoy es lunes, aún, el hijo está en casa y me pidió pasta para cenar. Así que aquí me tienen, guisando champiñones con apio, cebolla, ajo, brócoli, coliflor, ajo, mantequilla, sal y pimienta, para acompañar un platón de fussilli en salsa de tomate, con ajo, pimienta y queso. Mi felicidad es verlo comer con singular apetito y pedir más. Si por mi fuera, tendría un comedor enorme para compartir esta comida tan simple con todas las personas que amo . La cocina es una buena terapia para la tristeza.
¿Que si estoy triste? Claro, pero no demasiado. Decía mi abuela que, si se resuelve con tacos, alcohol o sexo, no es mortal y, aunque sé que voy a morir, no va a ser por esto. Mi Nana Toña decía que solo los aburridos se aburren. Es lo bueno de ser raro, nunca me aburro.

domingo, 5 de enero de 2025

Cuando tú no estás

Estoy solo en el departamento, miro el techo, escucho el sonido de los coches pasando por la avenida, el zumbido del motor del refrigerador, el ruido blanco de la televisión, el aleteo inefable de la luz del amanecer deslizándose por las cortinas celestes de la habitación. No estás. Tus besos y tu abrazo no están. La cálida desnudez de tu piel pertenece a otros besos, abrazos y tocamientos varios, a otras odas amorosas, a otros versos, a otras acrobacias del intelecto.

Yo no tengo ganas de andar detrás de ti, esa historia la he vivido antes, buscando que me elijas sobre otras personas, que compartas tu vida amorosa solo conmigo, es demasiado egoísmo y también es un dolor que no vale la pena.

A veces, quisiera ser como en las canciones y preferirte compartida a no tenerte una, dos o tres noches a la semana. Pero las canciones son metáforas y en la realidad, el tiempo de quererte, de querernos, está limitado por la voluntad y el destino. A uno lo gobernamos; el otro, se ocupa de sí mismo y nos corta de la existencia sin aviso alguno. 
La ciudad luce más grande, fría, vacía (Vengo llegando de mi rancho de 300 mil habitantes, es invierno a 1300 msnm y estamos de vacaciones, es lógico que luzca grande, fría y vacía) aunque sólo hayan pasado 24 horas de que te vi saliendo de tu casa del brazo de él, el que te quiere, a quien obviamente quieres, mientras yo te llevaba un termo con caldito de pollo y verduras para tu resfrío. 
El mundo es una carita feliz, allá afuera, detrás de las mantas que me cobijan. Aquí dentro, el invierno se ha instalado por no sé cuánto tiempo.

sábado, 4 de enero de 2025

Humano

Me reconozco humano, hummus, nacido de la tierra y que vuelvo a la tierra. Pretencioso, creo también que tengo una parte inmortal, unida al Gran Espíritu que sirva, habita, rodea y contiene la vida en todas sus formas, la conciencia pura del Ser. 
Me explico el mundo como una situación de aprendizaje en la que desarrollamos la capacidad de amar sin poseer, dar sin referir, construir sin enaltecernos, crear sin vanagloriarnos. Solo porque si, solo porque es la manera en que la realidad manifiesta su abundancia, sin dueño, su exorcismo sin límite.
Me reconozco humano, hermano y compañero, amante de lo bello y lo armonioso, curioso por lo nuevo y lo antiguo, por los secretos y las singularidades de las realidades que otros ven en lo cotidiano. Amante del café para beber y el café en los ojos de la mujer que me abraza de cerca.
Amo este entorno, esta realidad tan plástica y maleable que podemos convertir en un paraíso, juntos.

jueves, 2 de enero de 2025

Feliz Año Nuevo


Enero 2. Feliz Año Nuevo. Apenas hoy porque ayer no fue un día habitual, enero 1 es un día en el que sucede mucho y no pasa nada: estás celebrando el tránsito de una ilusión a otra, entre comida y bebida, familia y amigos, nuevos desconocidos que se convierten en amigos para siempre. En este día, dicen, hay una energía especial que provoca a actuar todas las posibles tradiciones para tener suerte, amor, dinero, viajes, éxito. Así que nos atragantamos con las uvas, brindamos con lo que haya a la mano, corremos fuera de la casa con maletas, usamos ropa interior multicolor, cascamos huevos para hacer una lectura posterior, quemamos objetos que representan un pasado que ya no queremos llevar a este nuevo periodo recién nuevo, limpiecito de errores e intentos, virginal, inmaculado. Entramos a este portal dimensional cargando esperanzas viejas y un aliento nuevo, el de cada segundo, con la ilusión de que esta vez haremos todo por alcanzar el yo ideal que me he construido en la cabeza, más bello, más amado, feliz.

Jarrito

Jarrito de Barro

 "Todo cabe en un jarrito, sabiéndolo acomodar" Ella tiene la piel morena, los ojos grandes, grande la sonrisa, el cabello largo y...