lunes, 28 de junio de 2010

De políticas y proyectos

 Estoy harto de la gente y sus actividades sosas. Está bien, ya lo dije, ya debería estar relajado. Pero no. Estoy tan encabronado que me parece injusto esta emoción para con todos los que me rodean, pero es inevitable. La razón es que, al parecer, todo lo que de niño había creído es falso: no existe la democracia universitaria, ni en el Instituto en el que trabajo, la gente no se gana los puestos por el excelente trabajo que realiza y, lo peor: no e-xis-te San-ta. ¡Qué impresión!


No es sólo la injusticia de romperme las ilusiones infantiles, sino que exista la posibilidad de que, por una amistad personal, haya personas con los arrestos para solicitar puestos de trabajo para los cuales no están calificados, olvidando los estudios o disciplina a que dediquen sus esfuerzos, sino a la calidad personal que demuestran en el trato con el hijo de vecina que es el subordinado.

Si, a final de cuentas, todos somos "chachas" ¿por qué no servir con la dignidad propia del puesto? después de todo sic transit gloriae mundi ¿o no?.

Por mi parte, que es por la única que puedo hablar con certeza y con seguridad de que no me llamen para regañarme, objeto categóricamente la imposición de actividades, autoridades y otras potestades en mi vida, rebeldía que me ha costado años de trabajo e ingenio mantener y que no cede ante nadie sin una buena dosis de razonamiento y negociación -nunca rechazo la oportunidad de un buen encuentro verbal-

Así, para vacunarnos en salud, diré que me interesa más trabajar en el proyecto de melón que en el de sandía, por supuesto, pero que el trabajo es trabajo y mientras pueda seguir predicando el amor a la música, lo haré desde cualquier trinchera, a fin de cuentas a los jefes nunca se les educa, sino a los alumnos.

Para cerrar, la frase de mí mismo inmortal: Si pierdes el suelo buscando un puesto alto, el golpe de la caída será grande. Si pierdes la oportunidad de un puesto alto por mantener los pies en la tierra, tu amargura crecerá hasta el infinito. Si alcanzas a sentir el fuego divino en tu interior, no importará ni lo uno, ni lo otro: vivirás constantemente en las estrellas.

lunes, 21 de junio de 2010

Katchaturiam a caballo de sables

Este señor se llama Aram, Aram Katchaturiam, y escribió la música de La Danza de los Sables

Una danza ¿entonces vamos a bailar?

Sí vamos a bailar, aunque yo estoy un poco cansado y viejo para eso

¿Tienes muchos años, profe?

Unos más que tú, ¿tú cuántos tienes?

Tengo seis y ya soy grande

Pues yo tengo diez

Diez son muchos... Vamos a bailar

-Inicia la música, aleteo, rasco el piso, hago como que pico el piso, corro, hago movimientos de nado... al subir la intensidad de la grabación realizo movimientos más amplios, hasta que-

Profe, profe, tranquílate, tranquílate

¿Por qué, qué pasó, no les gustó el baile?

Sí, sí, pero tú tranquílate

¿Por qué, estoy bailando muy feo?

No, pero si sigues bailando así, te vas a quedar dormido como mi abuelito

¿Tu abuelito se quedó dormido?



Pero yo no tengo sueño

Es que él estaba viejito, como tú, tenía como diez años y se quedó dormido

¿Y despertó?

No, ya no despertó

-¡Gulp!-

lunes, 14 de junio de 2010

¡Ay, Jesús!

Los niños hicieron una visita al museo. Al volver, les pregunté cómo les había ido y qué les había parecido el museo.


-¿Cómo estuvo el museo, Jesús?-

-Chingón, profe-

-¿Cómo es eso, Jesús? No entiendo esa palabra-

-Pues chingón... que estuvo padre..., bien chido..., bonito..., divertido...-

-¡Ah, esas palabras sí las entiendo! Pero la otra no sé qué significa ¿no será una grosería? ¿quién la dice?-

-La dice mi papá-

-Pues pregunta a tu papá qué quiere decir con esa palabra y si es o no una grosería-


Unos días después vi de nuevo al niño en la escuela, acercándome, le pregunté si había interrogado a su papá.

-¿Qué te dijo tu papá, Jesús?-

-Que sí es una grosería-

-Bien, ahora tú decides si quieres ser un niño que diga groserías o no-

-No profe, no quiero ser un niño que diga groserías-

-Muy bien Jesús, ¿y por qué?-

-Porque se oye muy culero-

lunes, 7 de junio de 2010

El principio de Aurora o de por qué amo dar clases en preescolar

-Quiere llegar a ti como la Aurora, como un rayo de sol por la mañana, un rayito de sol por tu ventana...-

-Oye profe, ¿qué es la aurora?-

-Es el amanecer, chamaca-

-¿Y cuál es el principio de aurora?-

-Pues la A-

-Amanecer.... Aurora.... Aurora.... Amanecer ¡por eso son lo mismo, porque comienzan con A!-

-Ah... pues sí-

-¿Y cuál es el principio de Ventilador?-

-La V-

-¿De vaca?-

-Sí, de vaca-

-(Risas)-

-¿Por qué la risa?-

-Porque Ventilador es lo mismo que Abanico-

-¿Y?-

-Y el principio de Abanico es A-

-¿Y?-

-Que la vaca no puede ser de la A-

-Pero qué niña tan brillante-

-¿Qué es brillante?-

-Que eres muy inteligente-

Tras un prolongado silencio -Entonces la Vaca sí puede ser de la A-

-¿Por qué ahora sí?-

-Porque la A tiene cosas que brillan: Aurora y Amanecer tienen al sol-

-¿Y la vaca?-

-La vaca es muy lista, sólo come lo que le gusta-

Jarrito

Jarrito de Barro

 "Todo cabe en un jarrito, sabiéndolo acomodar" Ella tiene la piel morena, los ojos grandes, grande la sonrisa, el cabello largo y...