Cierra los ojos y mira,
la vida se despliega desde adentro,
palmitas, vibras, te extiendes,
como perfume, expeles tu esencia,
como fogata, iluminas, calientas, atraes
con hipnótico poder,
sin amarras, atas,
sin voz, susurran, cantas.
Dentro de la fantasía
abrazo la contradicción,
soy uno sin ti,
contigo, soy más.
En el telar del universo,
dentro de sus tejidos precisos,
el error es precioso y único,
en esas singularidades nos hallamos,
sin buscar, el accidente nos une.
Chocan nuestras trayectorias,
en el mismo camino caemos,
la arena cede a nuestro peso,
el viento borra nuestras huellas.
Lo que queda de este quererte
se lo lleva el olvido,
mientras tanto,
disfruto de ti,
de tu presencia,
de te pensar,
de te sentir tan dentro
que no hay límite entre mi latido
y el tuyo,
uno y el mismo.