lunes, 28 de febrero de 2022

Mi Aretha Franklin

 Al llegar a casa, mi perra saltaba de un lado al otro de la cochera, por dentro de la reja, moviendo la cola, sacando la lengua, saltando tan alto como un basset hound puede saltar, emocionada de verme llegar.


Apagué el auto, bajé de él con mi mochila, partituras, la guitarra, la ropa de la tintorería. Abrí la reja y entré a la casa. El silencio y la oscuridad me abrazaron. De memoria, recorrí la sala, la cocina y entré a la recámara. Guardé todo en su lugar y me recosté en la cama, sintiendo cómo la arritmia del corazón sincopaba con la alegría de ver a mi hermosa perrita.


Mi hijo me preguntó -¿Tú también la viste?- -¿El qué?- regresé la pregunta, -Pues a la perra, a la Aretha, corriendo en la cochera- -No, Vinicio, nada vi- -Pues ahí estaba, saltando y ladrando toda contenta porque llegaste-


El resto de la noche pasó casi sin incidentes, excepto por dos. En la mitad de la madrugada, a las 3:36, el Vinicio me dijo, dormido -Ve a darle agua a la perra, acaba de tirar su traste- Más tarde, me dijo -Ya no se oye nada, se me hace que ya se durmió ¿tú ya te dormiste?- le contesté que no y siguió -No te duermas, porque la perra quiere que juegues con ella-

Al momento de esta experiencia, nuestra perra llevaba muerta más de un año, nunca vivió en la casa que actualmente ocupamos mi hijo y yo. La arritmia de mi corazón está más activa que de costumbre.

lunes, 21 de febrero de 2022

Tres reflexiones al azar

I

Cuando el cielo está nublado y no e ven las estrellas, yo solo dibujo mis estrellas y planetas, mis constelaciones y galaxias, porque la ausencia de evidencias no es ausencia de Fe


II

La verdadera fuente de aflicción reside en tu propia mente. Ene 28, 21.


III

El amor que puedo dar se parece al amor del agua o del sol, te amo y quiero que seas feliz; si me incluye, bien por mí; pero si no, igual te amo y quiero que seas feliz. De otra manera, no es amor, es un deseo de poseer, una necesidad, un afán de control, una irresistible ansiedad. Te amo porque me nace amarte, no es una respuesta a tu trato hacia mí; mi amor no es una mercancía barata: te amo y quiero que seas feliz. Dic 28, 20.


lunes, 14 de febrero de 2022

Tú me desesperas
me inquietas
me intrigas
Eres un misterio por completo

Tú eres una diosa
a que adorar
venerar
amar
es imposible entenderte
porque ni tú te entiendes
qué quieres en ti
qué quieres de mí

Eres confusión y fuego
eres tormenta y calma
eres toda la contradicción
que pueda haber
entre ser y estar,
permanecer y haberse ido

Eres mi inquietud,
eres mi calma,
eres mi sueño
y mi insomnio,
mi todo y mi nada.

lunes, 7 de febrero de 2022

Cuando me marcho

Todas las tristezas unidas.
Todas las esperanzas juntas.
Todas las pasiones, todos los amores,
todas las emociones, las maldiciones,
las querellas, las cuitas,
los entuertos, las desazones,
la ingravidez misma del cosmos,
atándose como hiedras,
metidas en mí,
como la humedad de su boca...
¿qué no diera yo porque no sufriera la ignominia de vivir?
¿qué no diera yo por verla siempre ser feliz?

Desde lejos, como desde la antigüedad,
veo esos párpados cerrarse de sueño,
veo esa boca aprestarse para decir te quiero,
veo esos brazos, abiertos a mi desconsuelo.
Y yo no tengo más que una caricia para su cabeza
que se agita en pensamientos de hoy, de ayer, de mañana.

Desde siempre, como desde el color azul,
le cuento cuentos felices
en los que la princesa
se enamora del dragón y todos son felices:
la princesa al consumirse de amor,
el dragón, al digerir una carne deliciosa.

Mi juego es el amor,
mi juego eterno es la vida,
mi vida entera es el Universo,
mi universo entero está lleno de ti.

Flotas sobre y bajo las estrellas.
Flotas y te ríes con tu risa musical que llena todos los vacíos.
Eres taquión de mi física.
Partícula y onda que atraviesa la razón, la locura, el amor.

¡Fuera, cuitas! ¡Adiós, tristezas!
el viaje al que me he encadenado comienza con mi último aliento,
espero que me encuentre en tus brazos, como siempre,
atado al calor de tu pecho.

Si dios,
ese dios tan blanco y paternal que me enseñaste,
quiere que viva por siempre, debió hacerme un cuerpo eterno.
Pero como es dios, no hombre,
no sabe los saberes de los hombres,
los sabores de las hembras,
ni la inefabilidad de tu mirada.

Si dios,
ese dios tan innombrable que no revela su nombre,
ese dios al que tememos tanto que nos mutila el cuerpo,
ese dios que nos produce tal pavor que nos mutila el alma... bueno, pues ese dios,
puede esperarse toda su eternidad a que la eternidad que me dio -porque de eso sí tengo conciencia- se acabe de tanto amarte.

Todas las tristezas unidas no hacen un poema,
solo el sonido de tu mirada
solo el aroma de tu voz
solo el calor de tu tristeza
que florece bajo un arcoiris de pesadumbre.

Todas las alegrías no hacen un poema,
solo la soledad desde la que siempre miro
el perro que pasa
el gato que ronronea
el niño que exige atención inmediata
tu cabello agitándose en el viento
cuando te marchas, porque me fui,
o siempre, cuando me marcho.

Jarrito

Jarrito de Barro

 "Todo cabe en un jarrito, sabiéndolo acomodar" Ella tiene la piel morena, los ojos grandes, grande la sonrisa, el cabello largo y...