I
Llegué al mundo desnudo, sobrecogido, llorando. Poco a poco he ido descubriéndolo, descubriéndome, dibujándome, entregándome con alegría a la vida, a mis aficiones, mis amores. Al final, llegaré desnudo de nuevo, vistiendo no más que una sonrisa exhausta y satisfecha. El mundo ahí se quedará, mi alma, desnuda, seguirá siendo una con el Universo.
II
El Universo nos regala bellezas para ver, para oír, tiempo para compartir, bailar y reír. Gracias por estar aquí.
III
Ella está hecha de roca celestial, ha cruzado el Universo; ha sido polvo, estrella, agua, vida; vida que palpita y vida que da vida. Ella alimenta mis ilusiones y aterriza mis sueños a la realidad, provoca mis pasiones y acoge mis caricias con fervor mundano. Ella es, en sí misma, un Universo que se comparte conmigo

