Transito un mundo
entre las penumbras y la ceguera
entre demasía de luces y ruidos
entre océanos de ausencias y silencios
Camino el mundo,
caminos de piedra o de tierra,
caminos entre montes y cielos
bajo estrellas durmientes,
bajo un sol sonriente y despeinado
Avanzo en la madrugada,
los pies desnudos,
el alma expuesta,
la sonrisa abierta al alba
el corazón atado a una estrella
Avanzo, en silencio,
con la noche en las espaldas,
las estrellas despidiéndose, sin voz,
mientras la vida se me escurre...
Voy, ojos entreabiertos,
dejando latidos pintados en el aire,
moviendo las aguas negras del tiempo,
que vuelven, inmaculadas, a su sitio...
El Olvido arropa mis latidos,
mis obras, mis omisiones,
mis amores, mis pasiones,
todo se va a ningún lado
ahí donde todo ha nacido...