Este tiempo nuestro, que es tuyo y mío,
esta soledad que nos viste de besos húmedosesta libertad que nos ata a dejarnos ser
tú de mí, yo tuyo, sin hacerte mía
como esclava
sin hacerme tuyo
ni señor
Este aire que entre dos consumimos
sin pensar que es éter, eterno deseo que consume el
tiempo
y la vida en pasión incontenida
Este contacto de dedos, de roces que apenas se tocan
de bocas que abarcan suspiros y susurros
que comparten humedades y gotas de placer
que en labios hirvientes se deslizan
que en locas hambrientas bocas se destrozan
La furia de la cercanía, que enerva,
el placer de la entrega, que se sublima en eternas esperas
en sangrientas batallas
que roban pasión y calma
y tu sueño
sigue siendo mío
Este absurdo sueño
de tenerte mía
Este constante deseo
que tu pasión abarca
en una sola voz
agónica
en un solo grito
orgásmico.