Quiero apartarte del calor del fuego,
quiero llevarte a lo oscuro y a lo frío,que mis brazos sean tu cobijo
y mi frente el cielo que te abriga.
Quiero llevarte de paso al galope de mi historia
y escribirte nueva como azahar de limonero,
cada despertar tomarte entera
para devorarte junto a mis sueños.
Quiero verter tus ojos por mis labios
para beber la imagen que me miras,
para sentirte toda en la penumbra
de una mano embriagada que te acaricia.
Que sea el día, que sea la noche,
que la madrugada con su rumor de vida nos separe
los cuerpos sólo y solo me quedo
acariciando la ausencia que dejaste.
Que sea la tarde, que a mí regreses,
desgastada por el mundo que devora,
y compartir de nuevo nuestra luna,
y recorrernos la piel en una sola sombra.
Quiero que vengas a mí, que aquí te quedes,
viva, calcinante, encantadora;
que el nudo de mi vida se ate a ti,
en un fuego sin par que no hace sombras.