La ilusión es una forma muy agradable de esperanza. Yo tenía la ilusión de pasar esta tarde, noche, madrugada contigo, beber café, comer pastel y reírnos juntos viendo una película, comentando cómo este efecto y aquel se ven tan falsos que resulta divertido de ver y reír. Disfruto tanto ver tus ojos sonriendo que, el solo jugar con la idea de sentarme junto a ti y mirar algo en la pantalla del cine, me da una dosis instantánea de felicidad.
Claro que es pura ilusión, en el mundo real las personas no coinciden de una manera tan fácil. Cada uno tiene sus quehaceres, sus intereses y sus prejuicios (unos tan buenos, que salvan la vida; unos tan malos, que nos arrancan la esperanza de que esta vez sí es posible que sea amor)
Si te olvidas de la cita del domingo, es probable que sea porque los deberes domésticos, tu familia, tus otros amigos, tus otros amores importan más, y lo entiendo, a veces hasta yo le olvido de mí mismo.