sábado, 7 de mayo de 2022

Miradas

 Cuando era niño, las miradas de los personajes en las fotos y retratos me seguían. Igual me seguía el sol, la luna, el viento. Sin pausas ni prisas, según yo fuera caminando, los cuerpos celestiales dejaban sus deberes cósmicos sólo para seguir a un niño que caminaba de la escuela a la casa, sólo por despertar, tal vez, aun corazón emocionado por llamar la atención de algo tan único como Selene, la que surca la noche vestida de luz. Caminaba mirándolo todo, como si fuera nuevo, con ojos llenos de asombro, ilusiones, con una mente llena de magia eterna, de esa que encuentra misterios en cada suceso de la vida. El mundo es un enorme campo lleno de acontecimientos maravillosos, cotidianos y aun así asombrosos. ¿Me seguían los ojos retratados? ¿Me seguían el sol y la luna? Seguro, mi alma de niño sigue sintiendo lo mismo: un Universo entero se mueve y palpita para todos, para cada uno, para ninguno, al mismo tiempo.

Jarrito

Jarrito de Barro

 "Todo cabe en un jarrito, sabiéndolo acomodar" Ella tiene la piel morena, los ojos grandes, grande la sonrisa, el cabello largo y...