Te veo
desde la obscuridad de mi mente
arropado por tu recuerdo
entre el aroma del futuro
que se acerca y aleja
y el silencio que congela mis latidos
Te veo
sentado al filo del tiempo,
en el preciso punto en que el olvido
se manifiesta, dorado, negro,
como el abrazo cálido que nada deja ir
Te veo,
en silencio,
a obscuras,
a solas,
en el interior más profundo...
Te veo
y me duermo esperando
que el futuro que se aleja, vuelva,
tome el rumbo adecuado
y nuestras manos se enlacen
en el punto más cercano del alma...
Que venga el futuro,
que siga la vida,
que el presente siga,
que llegue el amor