mis pestañas caen sobre ellos
y cortan por completo mi visión.
No del todo, claro, pero casi.
Así, que yo veo las cosas
de una forma ligeramente diferente.
Una mañana, vestida de sol,
la luna, aún en el cielo,
se despide, amante, con lujurioso brillo.
Una mañana, vestida de luna,
sedienta de caricias,
como yo.
Una mañana, que brilla por sí sola,
se desnuda de las sombras
y se baña en la bruma del amanecer.
Así, que yo veo las cosas
de una forma ligeramente diferente.
Una mañana, vestida de sol,
la luna, aún en el cielo,
se despide, amante, con lujurioso brillo.
Una mañana, vestida de luna,
sedienta de caricias,
como yo.
Una mañana, que brilla por sí sola,
se desnuda de las sombras
y se baña en la bruma del amanecer.