Criaturas bajo el cielo y sobre el mar, con conciencia de eternidad y cuerpos frágiles que se desmoronan en polvo.
Pequeñas estrellas palpitantes de sangre y carne, de impulsos, pasiones, placer y dolor.
En nuestra conciencia, sabemos qué hay más vida que la duración de nuestra vida, que hay un más allá de esto que nos fascina y nos confunde.