y un pedacito de cielo en tu boca.
Hay un rayo de esperanza
amarrado a la esquina de tus ojos.
Hay una voz en tu mirada
que canta alabanzas y glorias.
Hay un no sé qué en tu respiración
que sosiega mi alma inquieta.
Hay una inquietud en mi pensamiento
que sólo calma tu presencia,
o tu voz,
o pensar en ti...
amarrado a la esquina de tus ojos.
Hay una voz en tu mirada
que canta alabanzas y glorias.
Hay un no sé qué en tu respiración
que sosiega mi alma inquieta.
Hay una inquietud en mi pensamiento
que sólo calma tu presencia,
o tu voz,
o pensar en ti...