Yo te quiero en mi vida,
casi inadvertidamente,
como se quiere al aire, al agua, al sol,
sin darme cuenta, casi,
casi sin saber que te quiero.
Yo te quiero en mi vida
desde que vi tus flores,
tus fuertes ramas,
el tronco flexible que te sostiene,
desde que me acerqué a ti
y caí en la ineludible magia de tu miel...
Yo te quiero en mi vida
aunque no entienda cómo funcionas,
qué te enoja, qué te contenta,
qué te hace reír, qué te emociona...
Yo te quiero en mi vida
aunque me amargue la savia que tienes
aunque me embriague el olor
de tus raíces hundidas en la tierra,
siempre creciendo,
siempre con ese perfume de muerte,
de vida, de oscuro perpetuo misterio de existir
Yo te quiero en mi vida
aun a pesar de mí aun a pesar de ti
aunque no haya conveniencia alguna en latir juntos
en perder el aliento el uno en brazos del otro
Yo te quiero en mi vida