Hoy te quiero, aún a pesar de ti,
sin discusión, sin freno
¿Quién te manda inventar
la seducción de la indiferencia,
de la rudeza, de la burla de esos enormes ojos?
¿Cómo quieres que no insista en quererte
si sólo puedo caer en tus miradas;
si sólo puedo desear tocarte,
llenarme de ti, beberte, perderme en ti?
Te quiero, mujer, a pesar de ti