lunes, 14 de junio de 2010

¡Ay, Jesús!

Los niños hicieron una visita al museo. Al volver, les pregunté cómo les había ido y qué les había parecido el museo.


-¿Cómo estuvo el museo, Jesús?-

-Chingón, profe-

-¿Cómo es eso, Jesús? No entiendo esa palabra-

-Pues chingón... que estuvo padre..., bien chido..., bonito..., divertido...-

-¡Ah, esas palabras sí las entiendo! Pero la otra no sé qué significa ¿no será una grosería? ¿quién la dice?-

-La dice mi papá-

-Pues pregunta a tu papá qué quiere decir con esa palabra y si es o no una grosería-


Unos días después vi de nuevo al niño en la escuela, acercándome, le pregunté si había interrogado a su papá.

-¿Qué te dijo tu papá, Jesús?-

-Que sí es una grosería-

-Bien, ahora tú decides si quieres ser un niño que diga groserías o no-

-No profe, no quiero ser un niño que diga groserías-

-Muy bien Jesús, ¿y por qué?-

-Porque se oye muy culero-

Jarrito

Jarrito de Barro

 "Todo cabe en un jarrito, sabiéndolo acomodar" Ella tiene la piel morena, los ojos grandes, grande la sonrisa, el cabello largo y...