Si sólo me ves
así, por encima,
puede que te atraiga o te disguste;
que la imagen que te doy
sea tan fuerte
que quieras ser parte de ella
que tú juzgador interior
nos condene a ambos
por exhibir lo que debiera callarse.
Pero si miras bien, con atención,
aunque yo grite mi hambre y mi sed,
mi desnudez y mi sueño,
mi descontento y mi frustración,
mientras tú callas,
no nos hace menos hermanos,
ni que nos amemos menos,
tu luchas con tus talentos,