Se acaba mi memoria,
no hay más recuerdos,
sólo sensaciones de ti,
de tu voz, de tu calor, de tu mirada.
Se acaban las palabras,
inicia el silencio,
el embrujo embriagador
de la pura insensatez de entregarte el alma.
Inicia la primavera,
como la vez primera que nos dimos la mano,
como la vez primera que nos miramos con amor a los ojos,
como la vez primera que nos regalamos un beso.
Es el tiempo de probar
la fuerza, la verdad,
la nobleza, la sinceridad,
la entrega total,
la rendición...
Es el tiempo de que sepas
que algo tan fortuito
como verte, escucharte, saberte junto a mí
me hace ser feliz